EL SEGURO DE CARGA INTERNACIONAL: COBERTURA

Contar con un buen seguro de transporte internacional nos ahorra muchos dolores de cabeza, tanto si eres exportador como importador. Ya no basta con mantener un estricto y cuidadoso embalaje de tu mercancía, el transporte marítimo contiene sus riesgos.

En ese sentido es apropiado aclarar que tanto el contenido de la cobertura del seguro como su alcance son de libre elección por parte del asegurado. En consecuencia es el asegurado quien decide “el cómo y el hasta dónde asegura”.

El ámbito de cobertura del seguro puede extenderse desde el almacén del exportador al almacén del importador, cubriendo la totalidad del trayecto de un viaje. En este caso se incluyen todas las estancias que no constituyan almacenamientos (ejemplo: esperas en transbordos, esperas en tránsitos, esperas en la tramitación de despachos de aduana). Asimismo, también cabe asegurar ámbitos más restringidos, según las necesidades de cada caso (por ejemplo: asegurar el trayecto desde el puerto de carga al puerto de descarga).

La cobertura básica más elemental (accidentes propios del medio de transporte) se otorga generalmente en las condiciones generales de las pólizas de seguro de transporte internacional marítimo, aéreo o terrestre. Normalmente, las condiciones generales incluyen: incendios, vuelcos, descarrilamientos, hundimientos, varadas, colisiones, avería gruesa, abordajes, fenómenos naturales y en general hechos fortuitos, asumiendo también los costes incurridos en los salvamentos o en sus intentos.

Las coberturas básicas pueden modificarse y ampliarse mediante condiciones particulares o condiciones especiales y cláusulas. De éstas últimas, existe una amplísima gama (ya sean de uso común o creadas específicamente para riesgos determinados). Entre las cláusulas de uso común más significativas cabe destacar las “Institute Cargo Clauses” (ICC) del Instituto de Aseguradores de Londres (ILU). Asimismo, las ICC más difundidas internacionalmente son las siguientes:

– ICC “A”. Cubren todo riesgo de pérdida o daño, salvo exclusiones. Se excluye:
dolo del asegurado, pérdidas de peso o volumen normales, desgaste, embalaje y acondicionamiento inadecuados, vicio propio, demoras, insolvencias, radioactividad, guerra y huelgas (éstos dos últimos riesgos pueden cubrirse aparte).

– ICC “B”. Cubren incendios, explosiones, colisiones, abordajes, vuelcos, descarrilamientos, sacrificio en avería gruesa y eventuales contribuciones, mojaduras por agua de mar, río o lago, arrastre por las olas, pérdida de bultos durante la carga/descarga, daños causados por terremotos y erupciones volcánicas, gastos de salvamento. Se excluye lo mismo que en la ICC “A”.

– ICC “C”. Cubren incendios, explosiones, colisiones, abordajes, vuelcos, descarrilamientos, sacrificio en avería gruesa y eventuales contribuciones, arrastre por las olas, gastos de salvamento. Se excluye lo mismo que en la ICC A y en la ICC B.

En las exclusiones, cuando se habla de dolo del asegurado, se hace referencia a la intervención voluntaria del asegurado en la producción del daño a la mercancía.

En ningún caso el seguro de transporte internacional cubre las demoras (retrasos) del transportista internacional.
CAMBIO INCOTERM 2020. Modificaciones en la cobertura de seguro por defecto en CIP/CIF

Con la entrada en vigor el 1 de enero de 2020 de los INCOTERMS 2020, se han producido una serie de novedades en cuanto al seguro se refiere.

Hasta el momento, se obligaba a contratar una póliza con, al menos, cobertura ICC “C” en ambos casos. Con la puesta en marcha de los INCOTERMS 2020, si acordamos el envío en condiciones CIP la cobertura deberá ser ICC “A” (el denominado “todo riesgo marítimo”). Por otro lado, si acordamos el envío en condiciones en condiciones CIF se mantiene la obligación de contratar al menos cobertura ICC “C” (inferior a la clase “A”).

RECORDATORIO: La mayoría de los INCOTERMS NO OBLIGAN a ninguna de las partes a formalizar un seguro de mercancías (únicamente en CIP y CIF se obliga a la contratación de un seguro). Esto ocasiona que, a menudo, las mercancías acaben viajando sin asegurar, con el riesgo que ello conlleva.